La logística del combustible en las terminales aéreas depende de la coordinación con empresas proveedoras y el transporte terrestre. El JET A-1 es un queroseno de aviación diseñado para su uso en motores de turbina de gas. Sus especificaciones técnicas exigen un manejo riguroso y un filtrado constante antes de ser cargado en los tanques de las alas de los Boeing 737-800, aeronaves que componen la flota uniforme de la low-cost. La falta de este insumo bloquea cualquier intento de mantener la operatividad, incluso si el personal de tierra y las tripulaciones están disponibles.

Esta situación se produce en un contexto de alta tensión gremial en el sector transporte. La utilización de Ezeiza como hub alternativo fue una estrategia para aprovechar la infraestructura donde Flybondi no depende de la empresa Intercargo para el servicio de rampa. No obstante, el alcance del paro general sobre las rutas de suministro de combustibles neutralizó esta ventaja logística.