La aerolínea había comenzado 2026 consolidada como el segundo actor de peso en el país, apalancada por una sólida temporada de verano. En enero, la firma transportó 354.000 pasajeros, capturando un 23% del market share. En febrero, alcanzó su pico anual de participación con un 25% de la cuota total de mercado (342.000 pasajeros).

Sin embargo, a partir de marzo comenzó una contracción en cadena:

  • Marzo 2026: su cuota bajó al 18% (275.000 pasajeros en 1.755 vuelos).
  • Abril 2026: se desplomó al 10% (127.000 pasajeros en 819 vuelos).
  • Mayo 2026: tocó el fondo actual del 6% (71.000 pasajeros aproximados en apenas 475 vuelos).

Este derrumbe se tradujo también en su nivel de eficiencia en el aire. Su factor de ocupación bajó al 79% en mayo, tres puntos porcentuales menos que el 82% registrado en mayo de 2025, operando un promedio diario crítico de menos de 16 vuelos en toda su red nacional.

Para encontrar una cifra similar en los registros de Flybondi, es necesario remontarse a abril de 2018. En aquel entonces, la compañía ostentaba un 5% de market share doméstico, tras haber transportado 56.000 pasajeros en 461 vuelos durante ese mes. No obstante, los contextos entre ambos períodos históricos revelan realidades completamente opuestas:

En ese momento, su 5% de participación era un piso de crecimiento lógico para una startup con una flota incipiente de Boeing 737-800. Compartía el cielo con competidores robustos: Aerolíneas Argentinas y Austral dominaban con el 72%, LATAM Argentina sostenía un firme 15%, y la local Andes resistía con un 6%. El mercado general se ensanchaba mes a mes alimentado por nuevos usuarios de tarifas bajas.

Mayo de 2026, espejo de la crisis

Ocho años después, el 6% actual no representa los dolores de crecimiento de un debutante, sino un severo repliegue de un operador maduro. Tras haber alcanzado cuotas de hasta una cuarta parte del mercado, la abrupta reducción de su grilla de vuelos —que pasó de 2.125 operaciones en febrero a solo 475 en mayo— evidencia severas restricciones de capacidad, comerciales o de flota, que la obligaron a abandonar rutas y frecuencias clave. A diferencia de 2018, la aerolínea ya no compite en un mercado en expansión vertiginosa, sino en un escenario desafiante donde sus rivales directos han sabido capitalizar su retirada.

Aerolíneas Argentinas y JetSMART absorben el espacio

El retroceso de Flybondi ha reconfigurado los liderazgos. El gran ganador de este escenario ha sido Aerolíneas Argentinas, que absorbió casi la totalidad de la demanda desatendida. La aerolínea de bandera no solo no se contrajo en sintonía con el mercado general, sino que incrementó su volumen mensual a 772.468 pasajeros (un 1% más que en mayo de 2025), lo que disparó su cuota de mercado del 59% al 68% en el último año (+9 puntos porcentuales).

Por el lado de la competencia low cost, JetSMART logró capear el temporal de forma mucho más sólida. Aunque redujo sus pasajeros totales en un 10% interanual (llegando a 276.276 viajeros en mayo), logró mantener intacta su cuota de mercado en un 24%, consolidándose de forma indiscutible como la segunda aerolínea del país y duplicando holgadamente la presencia de Flybondi en las pistas nacionales.