La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) dividió su estructura operativa en la Patagonia mediante la creación de dos nuevas regiones de control. La medida, oficializada este 21 de abril en el Boletín Oficial bajo la Disposición 403/2026, establece el desdoblamiento de la antigua Unidad Regional V para dar lugar a la URSA V Patagonia Norte y la URSA VI Patagonia Austral. Esta reconfiguración, señalan en los considerandos, responde a las dificultades logísticas y de conectividad que imponía la vasta extensión territorial del sur argentino para una sola jefatura regional.

La nueva Unidad Regional de Seguridad Aeroportuaria V (Patagonia Norte) establecerá su sede en el Aeropuerto Presidente Perón de la Ciudad de Neuquén. Su jurisdicción abarcará las provincias de Río NegroNeuquén y el sector de Chubut ubicado al oeste del Meridiano 69°. Bajo su mando técnico quedarán las unidades operacionales de BarilocheNeuquénSan Martín de los AndesEsquel y Viedma.

Por su parte, la Unidad Regional de Seguridad Aeroportuaria VI (Patagonia Austral) tendrá su base de operaciones en el Aeropuerto Malvinas Argentinas de Ushuaia. Esta división controlará la seguridad en Santa CruzTierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur y el territorio de Chubut al este del Meridiano 69°. Su estructura administrativa y operativa coordinará las tareas en las terminales de Comodoro RivadaviaPuerto MadrynTrelewRío GallegosEl CalafateUshuaia y Río Grande.

En los considerandos de la Disposición que lleva la firma de Carlos Alberto Tonelli Banfi, Director Nacional de la PSA, se indica que «la actual configuración territorial presenta dificultades objetivas para el adecuado ejercicio de la conducción, supervisión y control operacional». «Dicha concentración limita la capacidad de respuesta en tiempo oportuno ante incidentes críticos o situaciones de crisis», agregan. La elección del Meridiano 69° como límite busca que la unidad de Esquel permanezca en la región Norte para optimizar las distancias de desplazamiento y la racionalidad operativa.

La implementación de este esquema será progresiva y cuenta con un plazo de 180 días corridos para que las direcciones generales de seguridad preventiva y compleja elaboren un Plan Integral de Implementación. Este programa deberá definir la reasignación de recursos humanos, equipamiento, soporte administrativo y comunicaciones. Hasta que la nueva URSA VI esté plenamente operativa, el Centro de Análisis, Comando y Control (CEAC) coordinará las medidas transitorias para garantizar la continuidad del servicio en los aeropuertos afectados.