Las low cost aportan tracción extra al turismo

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16/06/2019 Clarín – Nota – Sup. Económico – Pag. 13 

CONCLUSIONES DEL FORO INVERTUR

Luis Ceriotto

Conectividad. En lo que va del año subió 17% la cantidad de pasajeros transportados en vuelos domésticos.
“Ahora que se acerca la temporada de invierno, Bariloche va a tener récord de cantidad de líneas aéreasen toda su historia. En un mismo momento, en el aeropuerto de Bariloche va a haber ocho líneas aéreas”, dijo Daniel Ketchibachian, gerente general de Aeropuertos Argentina 2000. El ejecutivo apeló a ese ejemplo para mostrar el efecto que está generando la expansión de la actividad aerocomercial doméstica, aún con sus vaivenes, en la actividad turística en su conjunto.
“Sólo en el primer cuatrimestre del año, la Argentina recibió 2,8 millones de turistas no residentes, 8,8% más que en el mismo períódo del año anterior”, dijo Damián Habib, socio de la plataforma InverTUR, que esta semana concretó su Foro de Inversiones en Turismo, donde se dieron cita empresarios hoteleros, funcionarios de las provincias y, también, los gerentes de las aerolíneas.
“Por supuesto que el tipo de cambio ahora resulta más atractivo para el turista que viene del exterior, pero también ayuda mucho la mayor conectividad”, agregó Ramiro Alem, también socio de InverTUr. “Este año, entre enero y mayo, se llegó a mayor cantidad de pasajeros en vuelos de cabotaje que de vuelos internacionales.
Esto es algo completamente normal en el resto del mundo, pero no era así en la Argentina”.
En lo que va del año, la cantidad de pasajeros transportados en vuelos de cabotaje se acerca a los siete millones (fueron 6,4 millones entre enero y fines de mayo, más otros 6,3 millones en vuelos internacionales), con una suba interanual de 17%.
El incremento de pasajeros en vuelos domésticos ocurre a contrapelo de la devaluación, que licuó los ingresos en pesos de todas las aerolíneas locales, que tienen costos de alquiler de flota, combustible y repuestos en dólares. De hecho, la semana pasada Avianca Argentina pidió autorización a la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) para dejar de volar por seis meses. Otra competidora, Andes, registró durante mayo una caída interanual de 48% de pasajeros transportados, tras haber devuelto luego de la devaluación del año pasado los Boeing B737-800 que alquilaba.
Lo llamativo es que el mercado de cabotaje tiene sólo siete aerolíneas, de las cuales una recién comenzó a operar (JetSmart) y otras dos (Avianca y Andes) bajaron su actividad drásticamente.
¿Cómo se explica una suba de pasajeros de casi 20% ? La respuesta obvia es que las que incrementaron sus pasajeros lo hicieron a costa de su rentabilidad.
Flybondi, la primera low cost en volar en la Argentina, ya es la tercera aerolínea del mercado y sus dueños admiten que siguen perdiendo dinero.
La número dos, Latam, ajustó rutas y aviones e incrementó notablemente su índice de ocupación de asientos por vuelo. Y Aerolíneas Argentinas Austral, dueñas del 69% del mercado doméstico, adecuaron sus precios a la guerra tarifaria que proponen las low cost, pero a costa de perder rentabilidad en el mercado doméstico, el único donde ganaban plata: el año pasado, las dos aerolíneas del Estado arrojaron un quebranto de 22.000 millones de pesos.

Bariloche. Una maqueta muestra cómo será el área de mostradores. 

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