Sturzenegger pide presión empresarial para que los empleados se despeguen de los sindicatos

gestionsindical.com
Hay reuniones de Federico Sturzenegger con ceos y pymes. El objetivo: deshacerse de los convenios colectivos de trabajo.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, está llevando a cabo reuniones con empresarios para tratar de que avancen con convenios colectivos por empresa, de modo de quitarles efecto a los actuales convenios colectivos de trabajo que rigen las actividades laborales.
El ministro se ampara en la ley 27.802 de reforma laboral para trabajar sobre lo que es una de sus obsesiones: la debilitación de los sindicatos.
Si bien históricamente la Ley de Convenciones Colectivas (14.250) requería la personería gremial para homologar cualquier acuerdo, la reforma laboral habilitó a implementar mecanismos para que los acuerdos de menor nivel (por empresa) tengan preeminencia sobre los de alcance general si se argumentan razones de «productividad».
Las tentaciones de Sturzenegger
Según trascendió de parte de fuentes empresariales, Sturzenegger se presenta en los encuentros con dos expresiones básicas: habla de «eliminar peajes» y «bajar costos laborales». Es decir, alentar a los empleadores a que presionen a su personal para que acuerden condiciones de trabajo directamente con ellos y así dejar a los sindicatos afuera de las discusione esenciales.
En sus últimas intervenciones frente al sector privado —como ocurrió en el reciente Congreso Nacional de Pymes—, Sturzenegg
Federico Sturzenegger en la apertura del Congreso Nacional de Pymes 2026.El ministro habló de adaptar los acuerdos «a sus necesidades y costos» (de las empresas, no de los trabajadores), y volvió sobre el que es uno de sus mejores argumentos: la brecha entre el costo laboral total y el salario de bolsillo, utilizando esa diferencia para tentar fundamentalmente a las empresas pero también a trabajadores no alineados que puedan considerar que, si se dejan de lado ciertos aportes regulados por los convenios colectivos, eso redundaría en un incremento salarial.
Preocupación de la CGT y las CTA
El foco pasa por un objetivo más grande: para los sindicatos y las centrales obreras, la descentralización de las negociaciones implica un peligro severo de fragmentación y pérdida de representatividad.
También señalan que se, al permitir que cada empresa fije sus propias pautas, se abre la puerta a que pymes o firmas en crisis reduzcan salarios u otros beneficios, utilizando la amenaza de despidos para forzar la firma de un convenio por empresa que acepte estas pérdidas.
A su vez, podría cristalizarse un desfinanciamiento de las estructuras gremiales, más allá de que esto debería superar seguramente un sendero judicial arduo.
El modelo que promueve Sturzenegger apunta a licuar los aportes y contribuciones patronales que sostienen las cajas sindicales y las obras sociales, debilitando tanto la capacidad de respuesta gremial como el sistema solidario de salud.
Por estas horas, las mesas técnicas de las centrales obreras analizan el alcance de estas reuniones que el Ministerio de Desregulación está tejiendo con el ámbito empresarial.
La preocupación es unánime: sostienen que, detrás de la promesa de «modernización y agilidad», el Gobierno busca instrumentar un «vaciamiento de las paritarias sectoriales, transformando el derecho colectivo del trabajo en una sumatoria de negociaciones individuales o hiperlocalizadas donde el trabajador, inevitablemente, corre con desventaja».



