Potosí, uno de los aeropuertos a mayor altura del mundo, volverá a tener vuelos regulares de pasajeros gracias a esta compañía.
Edgardo Gimenez Mazó
La nueva compañía boliviana Go Airline inició los vuelos de prueba en el Aeropuerto de Cochabamba para obtener su certificación comercial con un avión BAe 146-200. La compañía fue fundada por los empresarios de la Minera San Cristóbal S.A. con el objetivo de establecer operaciones regulares hacia Potosí, una de las ciudades más altas del mundo que actualmente carece de programación de vuelos para pasajeros.
La aeronave matriculada CP-2634, conocida en la industria como Jumbolino por su configuración tetramotor, tiene capacidad para 65 pasajeros. El equipo era operado previamente por la firma minera de forma exclusiva para el transporte de sus empleados, esquema que ahora se abrirá al público general manteniendo el enfoque en la demanda generada por el sector. La flota se ampliará próximamente con la llegada de otros tres aviones del mismo modelo para respaldar las operaciones comerciales.
El diseño del BAe 146 resulta necesario para operar en Potosí, un aeropuerto ubicado a 3.939 metros sobre el nivel del mar. A esa altitud, el aire enrarecido reduce drásticamente el rendimiento de los bimotores convencionales, por lo que contar con cuatro motores proporciona la potencia requerida para efectuar despegues seguros bajo condiciones de alta elevación.
El mercado aéreo boliviano ha vuelto a mostrar signos de dinamicidad tras la asunción de Rodrigo Paz como presidente en diciembre del año pasado, luego de casi dos décadas en el poder del MAS, partido de ultraizquierda que, según las nuevas autoridades, promovió prácticas para favorecer el monopolio de la estatal Boliviana de Aviación.