Cambia la aviación para siempre:

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La NASA probará el X-59, un avión supersónico que podría conectar Nueva York y Londres en 3 horas

Con un diseño inédito y tecnología desarrollada para reducir el impacto acústico, el X-59 realizará su primer vuelo experimental este mes de junio. La NASA espera que los resultados permitan impulsar una nueva generación de viajes supersónicos más rápidos y compatibles con las ciudades.

Canal26.com / Actualizado el 4 de junio de 2026 a las 09:04

Por Evelyn Quinteros Rios

La carrera por revolucionar el transporte aéreo podría dar un paso histórico este año. La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) tiene previsto realizar durante junio 2026 el primer vuelo del X-59 QueSST, un avión experimental diseñado para superar la velocidad del sonido sin generar el característico estruendo que durante décadas limitó el desarrollo de los vuelos supersónicos comerciales.El proyecto, desarrollado en conjunto con la compañía aeroespacial Lockheed Martin, busca demostrar que es posible volar más rápido que el sonido reduciendo drásticamente el impacto acústico sobre las ciudades. Si la tecnología resulta exitosa, podría abrir la puerta al regreso de los vuelos comerciales supersónicos y reducir significativamente los tiempos de viaje entre distintos puntos del planeta.

Entre las posibilidades que analizan los expertos figura la creación de rutas capaces de conectar ciudades como Nueva York y Londres en aproximadamente tres horas, menos de la mitad del tiempo que demanda actualmente un vuelo convencional.

Qué es el X-59 QueSST y por qué podría cambiar la aviación mundial

El X-59 forma parte del programa Low-Boom Flight Demonstration de la NASA, una iniciativa que busca recopilar datos científicos sobre la percepción del ruido generado por aeronaves supersónicas de nueva generación.

Actualmente, gran parte de las restricciones que afectan a este tipo de vuelos están relacionadas con el denominado “boom sónico”, una potente onda de choque que se produce cuando una aeronave supera la velocidad del sonido. Este fenómeno genera una explosión acústica capaz de escucharse a varios kilómetros de distancia.

La apuesta de la NASA consiste en reemplazar ese fuerte estruendo por un sonido mucho más suave y aceptable para las comunidades que se encuentran bajo la trayectoria de vuelo. Para lograrlo, los ingenieros desarrollaron una aeronave con características inéditas. El X-59 posee una longitud cercana a los 30 metros una nariz extremadamente alargada que ocupa aproximadamente un tercio del fuselaje.

Esta configuración permite controlar la forma en que se generan y propagan las ondas de choque, evitando que se combinen y produzcan el tradicional estampido supersónico. Según los cálculos de la agencia espacial, el ruido percibido desde tierra sería similar al cierre de la puerta de un automóvil o al sonido de un trueno lejano, con una intensidad cercana a los 75 decibeles.

Velocidad, tecnología y características del nuevo avión supersónico de la NASA

El X-59 fue diseñado para operar a una altitud de aproximadamente 16.800 metros y alcanzar velocidades de hasta Mach 1,4, equivalentes a unos 1.488 kilómetros por hora. Esta capacidad le permitirá superar ampliamente la velocidad del sonido y reducir considerablemente los tiempos de viaje en rutas de larga distancia.

La aeronave está impulsada por un motor General Electric F414-GE-100, ubicado sobre la parte superior del fuselaje. Esta disposición ayuda a dirigir parte del ruido hacia arriba y minimizar su impacto sobre la superficie terrestre.

Uno de los mayores desafíos técnicos del proyecto fue la ausencia de una ventana frontal convencional para el piloto. Debido al diseño extremadamente largo de la nariz del avión, la visibilidad directa hacia adelante quedó prácticamente anulada.

Para solucionar este problema, los ingenieros incorporaron un innovador Sistema de Visión Externa (XVS), que utiliza cámaras de alta definición 4K y pantallas digitales capaces de mostrar imágenes en tiempo real del entorno de vuelo.

El objetivo de la NASA: volver a los vuelos supersónicos comerciales

El vuelo experimental previsto para junio 2026 marcará el inicio de una extensa etapa de pruebas que se desarrollará durante los próximos meses. La NASA planea continuar evaluando la aeronave a lo largo del año para verificar su comportamiento en distintas condiciones operativas.

Posteriormente, a partir de 2027, comenzarán los ensayos sobre diversas ciudades de Estados Unidos con el objetivo de medir la reacción de los habitantes frente al nuevo perfil acústico del avión.

La información obtenida será presentada ante organismos reguladores internacionales, como la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Administración Federal de Aviación (FAA). Los datos podrían resultar decisivos para modificar las normas que actualmente limitan los vuelos supersónicos sobre áreas pobladas.

El proyecto también representa un intento de recuperar el sueño que quedó truncado tras el retiro definitivo del Concorde en 2003. A diferencia de aquella aeronave, que sólo podía operar regularmente sobre rutas oceánicas para evitar problemas de contaminación acústica, el X-59 aspira a demostrar que los vuelos supersónicos pueden convivir con las ciudades modernas.

Si los resultados son positivos, la industria aeronáutica podría ingresar en una nueva etapa en la que los viajes intercontinentales se realicen en tiempos significativamente más cortos que los actuales, transformando para siempre la manera en que las personas se desplazan alrededor del mundo.

Imagen: foto NASA

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