La Secretaría de Transporte de Argentina creó una mesa de trabajo para implementar el ingreso de nuevos prestadores de servicios de asistencia en tierra en los aeropuertos del país.

El grupo, establecido por la Resolución 69/2026 publicada hoy en el Boletín Oficial, elaborará un documento de recomendaciones con los ajustes regulatorios, administrativos y operativos necesarios para abrir el mercado de rampa. La Subsecretaría de Transporte Aéreo coordinará el espacio, integrado por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA). Participarán también la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), la Cámara de Compañías Aéreas en Argentina (JURCA) y el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), junto con los explotadores aeroportuarios y las líneas aéreas locales.

Las partes involucradas tienen hasta el 1 de diciembre próximo para elevar las propuestas a la Secretaría de Transporte, detalla la normativa. El plazo prevé una prórroga automática por 30 días hábiles. El documento oficial exige el análisis de las restricciones vigentes en la industria para garantizar la apertura efectiva de los servicios terrestres, imponiendo comunicaciones regulares entre los actores del sector.

La resolución dispone la promoción de mecanismos de toma de decisión en colaboración (CDM) orientados a optimizar la infraestructura disponible y reducir los tiempos de ocupación de pista.

El gobierno hizo de la liberalización del servicio de rampa una de las principales banderas de su política en transporte aéreo, y si bien más de 15 empresas fueron autorizadas a prestarlos, en la práctica solo unas pocas lograron desplegarse, principalmente enfocadas en la aviación ejecutiva, en parte por las restricciones de espacio en las principales terminales como el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, pero también ante la incertidumbre sobre qué podría ocurrir en el futuro ante cambios políticos, teniendo enfrente a la estatal Intercargo, la cual tuvo el monopolio de la prestación de servicios de rampa en Argentina hasta 2024.

Se intentó avanzar con la privatización de Intercargo, pero el proceso se encontró con planteos de irregularidad en la valuación de la compañía por parte de la Asociación del Personal Aeronáutico, así como una degradación en la percepción del potencial del negocio al liberalizarse por completo el mercado (lo cual no deja de ser paradójico), y finalmente la licitación fue declarada desierta en junio al no haberse presentado interesados.