El impacto de la guerra será similar o peor que el de Ómicron

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SE PUEDE DESPLOMAR EL GASTO INTERNACIONAL

Braintrust baraja tres escenarios en función de como evolucione el conflicto en Ucrania. El turista nacional podría ser el factor que salve la temporada un año más

Actualizado 23 marzo, 2022 || Por R. P.

 

Los expertos se muestran muy preocupados por el efecto que puede tener la guerra en el gasto de los viajeros internacionales. La firma de consultoría Braintrust vaticina un posible impacto en los próximos meses, que puede ser similar o incluso peor al que tuvo la sexta ola. (Guerra en Ucrania: la lista de impactos contra el resurgir turístico)

Concretamente, baraja tres escenarios. El más optimista tiene en cuenta que los contagios no repunten y el conflicto bélico termine pronto. Con ello, se podría alcanzar durante la Semana Santa de 2022 el volumen de turistas extranjeros que visitaron España en el mismo mes de 2019, con una recuperación en torno al 90% del gasto. (La imagen que demuestra el frenazo turístico por la guerra)

En un segundo escenario medio, donde quizá la pandemia siga dando un respiro, pero la invasión no tenga presagios de un fin rápido, el turismo se podría ver afectado y la reactivación llegaría de forma más lenta, recuperando el 81% del gasto en abril.

El tercero, el más pesimista, tiene en cuenta que la guerra se enquistara, y el repunte de las materias primas comenzara a afectar de manera seria a las economías domésticas y el turismo internacional. En este caso, las previsiones de desembolso extranjero caerían en Europa hasta niveles Ómicron como mínimo, ya que podrían ser más acusadas.

“Los cisnes negros siguen afectando al turismo, y en este caso, el conflicto en Ucrania podría tener mayor impacto que las variantes de Covid anteriores”, afirma el socio responsable de la práctica de Estudios y Modelos Cuantitativos, y de la Industria de Turismo y Ocio en Braintrust, José Manuel Brell. Asegura que “la duración de la invasión podría llevarnos a una amenaza estanflacionaria que impacte de lleno en el crecimiento mundial”.

En función del escenario que se termine cumpliendo, el turista nacional podría salvar la temporada un año más. Las estimaciones denotan que las cuotas de afluencia este año podrían ser del 73% de nacionales frente al 27% de extranjeros, lo que comparado con 2019 (68 vs 32%), inclina la balanza otra vez a favor del viajero español.

Asimismo, informan a destinos y empresas de que deben apostar por transmitir seguridad; flexibilizar las condiciones; contener y analizar los precios; centrarse en los países y regiones que suponen mayor afluencia de turistas; y continuar con la transformación prevista. Finalmente, los expertos les piden “no desesperarse y caer en el desánimo”, ya que “son tiempos de resiliencia y adaptabilidad”.

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