La Fuerza Aérea Argentina avanza en la compra de un Boeing 737

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15/07/2020 El Cronista Comercial – Nota – Sup. Transport & Cargo – Pag. 2

Santiago Rivas

En 2006 los Boeing 707 dejaron de volar sin ser reemplazados y el F2S está al final de su carrera operativa. Su reemplazo es fundamental y debe realizarse en el menor tiempo posible.
El Fokker F28 está al final de su carrera operativa.

Por muchos años, la Fuerza Aérea Argentina contó con los Boeing 707 para el transporte estratégico de largo alcance y los Fokker F28 para el corto alcance. Casi todos los ejemplares de ambos modelos contaban con puerta lateral que permitía realizar también transporte de carga cambiando la configuración de la cabina, algo muy útil y que se empleó en gran medida, por ejemplo, en el conflicto de Malvinas, pero también recientemente con el F28 durante la crisis del COVID-19.
En 2006 los Boeing 707 dejaron de volar sin ser reemplazados y el F28 está al final de su carrera operativa. La necesidad de un reemplazo es fundamental y debe realizarse en el menor tiempo posible.

Al analizar las opciones existentes en el mercado para recuperar esta capacidad de transporte, la selección de la Fuerza Aérea fue por el Boeing 737, modelo ya conocido en el país, donde opera desde hace casi cincuenta años, y que viene de fábrica con piso reforzado y en casi todas sus variantes puede recibir puerta de carga.

Desde al menos 2015 la fuerza ha venido avanzando en la idea de comprar Boeing 737 e incluso se intentó durante todo el 2019 adquirir al menos una aeronave para reemplazar a los F28, aunque no pudo obtener la aprobación del presupuesto hasta el corriente año, en que las necesidades surgidas por la pandemia dejaron en evidencia la importancia de recuperar esta capacidad para los vuelos de repatriación de ciudadanos. En algunos casos, como fueron los vuelos a Perú y Ecuador, se debieron enviar C-130 Hércules, con la mitad de la capacidad de pasajeros y tardando el doble de tiempo, consumiendo además horas de vuelo en aeronaves que se requieren para otros usos, como el abastecimiento de las bases antárticas o para el transporte de cargas que no se podrían llevar en otras aeronaves de la fuerza.

La operación de los aviones de Aerolíneas Argentinas por parte de la Fuerza Aérea, no es factible. En tiempos de espacios aéreos cerrados para la mayoría de las operaciones, emplear aeronaves con matrículas militares tiene algunas ventajas ya que se pueden hacer a través de acuerdos entre los gobiernos, a la vez que las tripulaciones tienen otro nivel de disponibilidad y preparación para operaciones que puedan prolongarse en el tiempo. Como se evidenció en los vuelos a China para traer material médico, emplear aviones de pasajeros no es una buena idea desde el punto de vista de los costos, ya que la capacidad de carga que se puede llevar por vuelo es bastante más reducida.

Transferir uno de los 737 de Aerolíneas Argentinas a la Fuerza Aérea tampoco aceleraría los tiempos de entrega, ya que estos están definidos por el tiempo para habilitar las tripulaciones, que tienen que ser de la fuerza y no pueden ser civiles.

Por eso se optó por un 737 usado por un valor de alrededor de u$s 8 millones, apuntándose a una aeronave producida entre los años 90 y la primera década del nuevo milenio, que pueda estar disponible con rapidez. Aunque la decisión administrativa de otorgar el presupuesto fue emitida el 8 de junio pasado, la fuerza ya venía planteando desde que comenzó la pandemia la solicitud de los fondos para hacer la compra.

En la entrevista que le realicé para la revista Tecnología Militar, el brigadier Xavier Isaac, jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea, señaló la necesidad de recuperar la capacidad de transporte estratégico: “Estamos muy lanzados y decididos a, vía OACI, licitar la adquisición de un Boeing 737, por la rama de los clásicos -300, -400 y hasta un -700 de la línea NG, por una cuestión de costos, aunque en este nuevo mundo habría que ver qué costos vamos a recibir en oferta, por lo cual no dejamos de tener en cuenta al -800. Y tenemos el apoyo del ministerio en el tema. En esta pandemia se hizo un gran esfuerzo en el medio aéreo que no está hecho para transportar gente. A veces hacemos vuelos de 9 horas para traer 70 pasajeros. Con un 737 se hacen en la mitad del tiempo, sin escalas, y se traen 140 o 150 pasajeros. Esa capacidad ya estamos decididos a adquirirla, ojalá en un futuro podamos contar con dos, tres o más, pero ahora creo que con uno vamos por un buen camino”.

Hoy ya hay personal recibiendo la instrucción en el 737, mientras se termina el proceso de selección de la aeronave, por eso se espera poder tenerlo en el país entre agosto y septiembre.

La modificación del avión a Combi (con puerta de carga) no se haría antes de la entrega porque demoraría el proceso. Sí más adelante cuando la demanda de su uso, luego de la pandemia, permita poder sacarlo de servicio el tiempo que requiera el trabajo. Esto siempre que no se pueda comprar una aeronave ya modificada, aunque los pre-seleccionados no tienen esta puerta.

¿Es importante que tenga puerta de carga? Si bien no es esencial, es una capacidad más y podría servir, como hoy lo hace el F28, para reforzar a los Hércules en algunas operaciones de transporte de cargas menos voluminosas.

La licitación a través de la OACI, que se plantea para todas las compras de aviones de transporte de la FAA, apunta a una mayor transparencia y elimina sospechas de corrupción, dado que el análisis de las ofertas lo realiza una institución internacional de prestigio y ajena al estado argentino.

El objetivo de la fuerza es, en un mediano plazo, poder incorporar más 737, de manera de poder reemplazar a los F28 y recuperar la capacidad de transporte a reacción. Si bien el 737-700 no se equipara en tamaño y alcance con el 707, no está tan lejos como las primeras variantes del 737, con hasta 149 pasajeros de capacidad máxima contra 189 del 707 y un alcance máximo con pasajeros que puede llegar a los 6.000 kilómetros, contra 9.000 del 707 (llevando 147 pasajeros). Pero es mucho más eficiente en el consumo del combustible, lo que permite operar con costos mucho más reducidos.

Esta compra cubriría la necesidad que tiene la Fuerza Aérea Argentina de reemplazo a los Fokker F28, y permitiría contar con la aeronave en poco tiempo y a un bajo costo. Habría sido ideal que, en lugar de haberse intentado comprar un BBJ presidencial hace tres años, se hubiera usado el presupuesto para comprar un lote de unos cuatro o cinco 737-700, que hoy habrían sido de una gran ayuda para repatriar ciudadanos y hacer otras misiones de transporte. También sería importante que el gobierno estudie la compra de uno o dos aviones de mayor tamaño y alcance, como un Boeing 767 (modelo adoptado por las fuerzas aéreas de Brasil, Chile y Colombia), para el reemplazo efectivo de los 707.

En tiempos de espacios aéreos cerrados, emplear aeronaves con matriculas militares tiene ventajas

La operación de los aviones de Aerolíneas Argentinas por parte de la Fuerza Aérea, no es factible

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