El cuestionamiento incorpora la variable de vulnerabilidad en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza (IATA: EZE – OACI: SAEZ), donde se programaron mejoras de pista entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre de 2026. La organización determinó que esta «concatenación de limitaciones técnicas genera una falta de certeza intolerable para los usuarios» y remarcó que las decisiones administrativas de esta índole lesionan la confianza del consumidor y socavan la organización de los planes de vuelo.
JURCA sostuvo que la política de comunicación oficial omitió los canales de concertación oportuna requeridos por la industria para amortiguar el impacto financiero sobre las aerolíneas. El comunicado remarcó el contraste entre la gestión local y las prácticas globales al afirmar que «un cierre de esta magnitud debería ser notificado con una gran anticipación, no con escasas semanas».