Pablo Biró cuestionó no solo el acuerdo de wet lease entre Flybondi y LADE sino también los “estándares” de la aerolínea de fomento con el resto de las empresas

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26/01/2022 AviacionNews.com – Nota

El viernes 21, el B737-700 matrícula T-99 de LADE concretó el último vuelo que formaba parte de acuerdo de wet lease firmado con Flybondi, y que comprendía entre 2 y 3 vuelos por día entre el 16 y el 21 de enero. No es la primera operación de este tipo que se concreta en la Argentina, obviamente, pero sí entre una empresa privada low cost y la aerolínea de fomento. El acuerdo, pese a que beneficiaba a todas las partes, generó fuertes discusiones – y llamativos silencios – entre funcionario y gremios aeronáuticos. La última movida la hizo Pablo Biró, secretario general de APLA, pero esta vez como el Llanero Solitario, sin la firma al lado de sus fieles colegas de APA, UPSA y ATEPSA.

En su nota dirigida al Ministro de Defensa, Jorge Taiana – aunque se dice que fue Juan Manzur, el jefe de Gabinete de Ministros quien terminó por zanjar la discusión y dar por aprobada la operación entre Flybondi y la Fuerza Aérea – Biró lo acusó de incurrir en “una notoria violación a las obligaciones constitutivas de LADE, que bajo ninguna circunstancia puede realizar actividad aerocomercial puesto que su finalidad de fomento la excluye ”
“Sabemos entender algunas contradicciones del Frente de Todos, una coalición que muchas veces nos desconcierta y otras tantas nos decepciona, pero créame compañero Taiana que ver su firma autorizando este sinsentido es una de las cosas más dolorosas que nos ha tocado hasta hoy”, escribió Biró.

En el texto, el gremialista resaltó que “nuestra organización gremial tiene una larga trayectoria de lucha en defensa de la soberanía aeronáutica y la defensa del trabajo argentino. En tal sentido mantuvimos una activa resistencia a las políticas desreguladoras del gobierno anterior, impulsadas por el Ministerio de Transportes que, entre otras, incluyó la apertura del mercado a empresas de las denominadas “low cost”. Paradójicamente, con recursos del Estado Argentino, el Ministerio de Defensa ahora está asistiendo a una de estas empresas, conformada por una sociedad británica y con domicilio en la ciudad de Manchester”.

¿No era el accionista mayoritario de Flybondi, el grupo Cartesian, de Estados Unidos?
Es obvio que aquí, pese a la acusación de Biró, nada es gratis y que Flybondi pagó los chárter como corresponde a un contrato de wet lease. Es más, y pese a lo que escribió Biró sobre la asistencia a una empresa extranjera por parte del Estado, la operación contó con el apoyo de la mayor parte de los funcionarios del gobierno argentino que la leyeron beneficiosa. Por empezar, por el Ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens, que frente al riesgo de que Flybondi tuviera que cancelar vuelos durante la primera quincena de enero por la cantidad de tripulantes contagiados y la demora por la misma razón en la incorporación del 5º B737-800, buscó que la temporada no fuera afectada y posible escándalos mediático con pasajeros en los aeropuertos. El otro ministro interesado fue el de Defensa y la Fuerza Aérea, que encontraron no solo un ingreso por los vuelos charteados sino también la posibilidad de que las tripulaciones de FAA hagan horas de vuelo.

También Aerolíneas Argentinas, uno de cuyos clientes del Área Mantenimiento a Terceros y de simulador es Flybondi, que además contaría con un contrato de soporte de mantenimiento para el B737-700 de Fuerza Aérea/LADE que rondaría los U$S 35 millones al año. (Cifra no confirmada por Aerolíneas).

Pero el dato que más llamó la atención en la nota firmada en solitario por el titular de APLA, está en el párrafo donde considera que, “en esta industria, es aceptable que, en determinados casos, los pasajeros de una línea aérea sean redireccionados a otras empresas aéreas comerciales cuyos estándares de seguridad son aprobados por la autoridad aeronáutica. Pero una cosa muy diferente a esta práctica es que los pasajeros, por el mismo valor de su billete de pasaje y sorprendidos en su buena fe, sean embarcados en aeronaves de otra organización que no está certificada ni controlada por la autoridad aeronáutica competente. La Fuerza Aérea Argentina, tiene sus propios estándares y seguramente son aceptables dentro de su ámbito, pero de ninguna manera siguen los mismos requisitos que establece la autoridad aeronáutica civil”.
¿Cómo deben interpretar los pasajeros que habitualmente, y desde hace tantos años, utilizan los servicios de LADE esta afirmación de Biró?

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